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jefe marica

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Y sin haberlo deseado me ha salido un pareado, chin pon. Marica es el diminutivo que se usaba especialmente en el siglo de oro español para llamar a las Marías. Del estilo de Maruja, Maruchi, Marieta, etc. Y si no lo era, añadir María al que hubieran elegido los padres era una solución.

De hecho, Cervantes lo usa para describir al hombre afeminado. El maricón haría ostentación de su condición y gusto por los de su mismo sexo, mientras que el marica no. El maricón podía ser afeminado o no.

Y eso, claro, no estaba bien visto para las mentes cristianas de la época. Al maricón se le identificaba también con otras lindezas del estilo de cobarde, puto, mala persona. Marica, maricón, mariquita, mariconazo, maricona… siempre se identifican con el estereotipo del principio de este texto. Así que de una manera sutil y nada violenta, le devuelven la bofetada a aquel que se lo llama para humillarles, siendo finalmente el agresor quien resulta burlado.

Y al que le moleste, que se aparte. Pues al igual que la palabra GAY en el antiguo ingles no significa lo que significa hoy en dia y poca es la gente que lo sigue usando con su original significado. Se confirmaba la teoría. Me imaginé teletransportado al grupo de amigos de mi padre, en , cuando él tenía mi edad de ahora. Me vi en un bar con ellos.

No me cupo duda de lo que hubieran pensado: Pero con mi padre yo no hablo de estas cosas, porque se murió, así que recurrí al padre de un amigo. Mi amigo se llama Antonio Pérez y su padre, también. Aquel día, Antonio se puso un pantalón vaquero. No era cualquier vaquero, era el primer vaquero de hombre en la historia de Lavapiés. Tampoco Madrid era cualquier Madrid, sino el de los Con sus pajaritos fritos y sus infinitos entresijos.

Aquel Madrid, en pleno, le gritó sin cesar la palabra maricón cuando puso un pie en la calle con aquellos pantalones. Digamos, por resumir, que fue un día duro.

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Y sin haberlo deseado me ha salido un pareado, chin pon. Y cuando caché que no resultó dije: Aquel día, Antonio se puso un pantalón vaquero. Yo le llamaba Maricon a mi Ex jefe y resulto ser cierto, era maricon de verdad. Conocer y recordar el origen de estas palabras es una forma de reivindicar y mantener vivas las luchas políticas que nos han traído hasta aquí. Si hay otra figura que lo posibilite accedería a ella, pero por principios, entendiendo que todos los ciudadanos deben tener la misma batería de derechos, sí, quiero matrimonio homosexual, jefe marica.